Juan Leandro

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Ser funcionario, opositar al Cuerpo de Ayudantes

Cotejando los datos oficiales y oficiosos hasta el año 2030 se jubilarán medio millón de personas en la Administración General del Estado, de ahora en adelante AGE, con lo que se avecinan tres episodios posibles en España: privatizar los servicios públicos, simplemente no darlos, o sacar plazas de funcionarios públicos para continuar ofreciendo servicios públicos gratuitos y de calidad a la población española. No es mi intención politizar ni ideologizar el debate sobre si deben existir más o menos funcionarios públicos en la economía española, allá cada cual con su propia teoría e ideología, no obstante sí que me gustaría recalcar la diferencia abismal existente entre un funcionario público de carrera y un empleado público de libre designación.

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España es un país de funcionarios

En España hay unos tres millones de funcionarios públicos estatutarios y de carrera, los cuales aprobaron su plaza demostrando mérito y capacidad en pruebas selectivas imparciales, objetivas e igualitarias. En España y por desgracia también hay dos millones de estómagos agradecidos; empleados públicos de libre designación que fueron elegidos a dedo sin haber superado ningún tipo de proceso selectivo ni haber demostrado mérito ni capacidad alguna, seleccionados a gusto del superior jerárquico de turno y que se denomina la “ administración paralela”, en la que parasitan en los “ chiringuitos” de los 17 Reinos de Taifas y ocho mil ayuntamientos, cabildos y diputaciones disfrazados de asesores y personal de confianza enredados en la red clientelar de votos que forman consorcios, fundaciones, empresas mixtas y demás despilfarros varios que desangran las arcas públicas.

Existe un tópico manido y cruel además de estúpido que generaliza describiendo a los funcionarios como una mala cara y peores formas detrás de una misma ventanilla durante veinte o treinta años, nada más lejos de la realidad puesto que España se encuentra entre los líderes mundiales en cuanto a formación, preparación y calidad en el servicio de sanitarios, fuerzas de orden público y extinción de incendios entre otros funcionarios públicos. Los distintos ministerios también precisan de trabajadores para su funcionamiento normal y ordinario, técnicos cualificados, preparados y formados que han estudiado durante años para lograr aprobar una oposición. El Ministerio del Interior, por ejemplo, engloba departamentos como el CESID, que es el centro de inteligencia donde trabajan los espías, la lucha contra el crimen organizado y las bandas armadas, las embajadas y consulados o la gestión de las prisiones españolas.

El funcionario público no firma un contrato laboral con la AGE como lo hacen los trabajadores por cuenta ajena con las empresas privadas, es nombrado funcionario por una autoridad creándose una relación estatutaria y por lo tanto no se le puede despedir pero sí que se le puede separar del servicio. El reglamento disciplinario del Estatuto Empleado Público (TREBEP), permite al Consejo de Ministros separar del servicio a un funcionario público, perdiendo su plaza en propiedad y pudiendo volverse a presentar a una convocatoria de empleo pública siempre y cuando no haya sido inhabilitado para ello en la sanción impuesta. Los funcionarios tienen derechos y deberes y entre ellos están: la buena fe y diligencia debida en sus tareas, el trato correcto con los usuarios del servicio y sus compañeros, la eficiencia y eficacia gestionando recursos públicos, la inmovilidad y permanencia en tu puesto de trabajo, los trienios y las dos pagas extraordinarias anuales entre otros.

En función de cada oposición, se precisan de dieciocho a “diecimuchos” meses para lograr aprobar plaza, se puede aprobar el examen pero no la plaza, debido a que se asignan dichas plazas en función de los mejores resultados en el examen o exámenes. Es una carrera de fondo y repleta de obstáculos, un largo paseo desde El Palo a Suiza andando que precisa de constancia y sacrificio, todos los días andando al final llegaremos a la república Helvética pero es fundamental ser constantes como Paquirrín en Ibiza y sacrificar tiempo de ocio y de familia para encerrarse en el “opozulo”. 

En el año 2022 se ofertaron 40.000 plazas, un hito histórico para el empleo público. Se espera que la oferta de empleo público se mantenga activa y fértil en cuanto a plazas durante los próximos años. Si lo estás pensando adelante con ello y si además es la oposición del cuerpo de ayudantes de Instituciones Penitenciarias, puedes acceder al Temario Penitenciario en formato audio, un novedoso método de estudio basado en la escucha activa de audios narrados por una persona y no un ordenador. Todo el temario en audio para que puedas estudiar paseando, montando en bicicleta, en la playa, piscina o donde quieras sin estar todo el día encerrado en una habitación o una biblioteca pública frente al montón de folios por estudiar.

Opositar a Instituciones Penitenciarias

En las Instituciones Penitenciarias se convocan plazas todos los años para el Cuerpo Superior y para el de ayudantes, el Superior exige el requisito de estar en posesión de un Grado Universitario y el de Ayudantes requiere el bachillerato. En el Cuerpo de Ayudantes y cuando se aprueba la oposición, se puede optar por trabajar en oficinas donde no verás a ningún preso nunca y trabajarás de lunes a viernes de 8 a 15 horas ganando unos 1.400 euros netos mensuales. El otro puesto es el de interior o vigilancia donde sí que estás en contacto con presos y el sueldo asciende a 1.700 euros netos al mes, pudiendo optar por trabajar en el patio observando a los internos, en alimentación, cocinas, talleres, accesos o enfermería con lo que puedes ir cambiando de forma periódica de módulo y actividad para evitar la monotonía.

Los funcionarios públicos trabajan 1.640 horas anuales distribuidas en 37,5 semanales, el cuerpo de ayudantes de Instituciones Penitenciarias acumula toda la jornada laboral semanal en tres jornadas doblando dos de ellas con lo que en cada semana tan sólo acuden al centro penitenciario tres días a la semana. Todos los años sacan plazas en un número importante, concretamente en el año 2022 se convocaron 1.850 vacantes (se juntaron dos convocatorias), en el año 2023 se ofertaron 756 plazas. No hay límite de edad para el ingreso. El proceso selectivo consta de la superación de un primer examen tipo test, de una segunda prueba de supuestos prácticos y un reconocimiento médico. Una vez aprobado se empieza con un período de prácticas remuneradas. Es una oposición sin entrevista personal con lo que no existe el tema subjetivo, todo depende de ti y del dominio que atesores los 50 temas que componen los cuatro bloques que componen los dos exámenes, 17 temas de función pública, 20 temas derecho penitenciario, 10 temas derecho penal y 3 temas de conducta humana. Autor: Joaquín Manuel Cuevas Ortiz

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Consejos para el opositor de funcionario de prisiones y novedades del sector penitenciario